Qué vas a ver
Un templo del siglo XIX se convierte por una sola noche en el escenario de un concierto visual.
Músicos de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires tocan en vivo Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Sobre el muro frontal cobran vida pinturas en técnica ebru, la pintura sobre agua: los colores fluyen, se mezclan y se transforman en nuevas imágenes, creadas especialmente para esta obra, que acompañan cada movimiento. A los costados y detrás del público, la luz tiñe arcos, columnas y vitrales, y la arquitectura pasa a formar parte de la imagen. Todo el templo te envuelve: es una experiencia inmersiva, donde música, imagen y espacio suenan juntos. La videoproyección se adapta al espacio y evoluciona con la música. La imagen no corre: respira con la música.
Y hay un detalle más: en el hemisferio sur, noviembre es primavera. Empezamos por donde empieza Vivaldi.